martes, 28 de julio de 2015

Palcohol: el nuevo alcohol en polvo que los médicos tanto temen

La Coalición Contra Adicciones en Webb de la organización SCAN, encendió las “luces rojas” y advirtió sobre la llegada de alcohol en polvo, un nuevo producto que ya recibió la aprobación del gobierno federal para venderse a partir de este verano.

La Agencia de Impuestos y Comercio de Alcohol y Tabaco de EE.UU. ha aprobado la venta del alcohol en polvo, llamado como Palcohol.
El Palcohol se venderá en las tiendas en paquetes de seis onzas y fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de EU (FDA).

Palcohol: el nuevo alcohol en polvo que los médicos tanto temen

“Estamos preocupados porque pensamos que este producto provocará que los menores de edad comiencen a experimentar más pronto con el alcohol. En Laredo estimamos que lo hacen desde los 13 años y con esto lo harán desde más chicos”, dijo Verónica Jiménez,  directora de la Coalición contra Adicciones.

Comentó que este polvo se puede mezclar con cualquier líquido, ya sea agua o refresco y será el equivalente a un “shot” de whisky con un contenido de 12 por ciento de alcohol.

“Hay una gran preocupación porque si bien será un producto que no se venderá a menores de edad, éstos van a tener acceso de diferentes maneras y luego lo van a ocultar fácilmente al mezclarlo con agua para embriagarse”, afirmó.

Consideró que los adolescentes lo podrán esconder fácilmente entre sus ropas y llevarlo al cine, a una fiesta e inclusive a la escuela, mezclarlo con una botella de agua y tendrán alcohol para consumir.

“También tenemos el temor que se combine con otros líquidos para tratar de hacer drogas más potentes e inclusive que los jóvenes lo inhalen directamente para embriagarse más rápido, pero desconocemos el daño que puede causarles en su cerebro”, advirtió.

Algunos activistas nacionales reaccionaron en contra del gobierno federal por aprobar la libre venta de este producto al que consideraron como el “Kool Aid” de las adicciones para el alcoholismo.

“Los productores lo quieren disfrazar como un producto seguro e inclusive lo harán en diferentes sabores como el de Vodka, de Margaritas, Cosmopolitan y otros, de todas formas será alcohol”, comentó.

“Queremos alertar a los padres de familia para que cuiden a sus hijos y los eduquen sobre el riesgo de consumir este nuevo producto, porque puede ser el inicio de un problema de alcoholismo y de adicciones”, añadió.

Un miedo de los médicos es que los jóvenes inhalen el polvo o incluso lo mezclen con otras drogas, lo que podría provocar reacciones peligrosas o la muerte.

jueves, 2 de julio de 2015

Evolución del perfil del jugador patológico en España en las últimas décadas. Por Joana Calero y Belén Jaurrieta.

Joana Calero y Belén Jaurrieta Directora y alumna, realizan un articulo para la revista profesional y académica sobre adicciones Nº27de dianova, donde nos hablan de la Evolución del perfil del jugador patológico en España en las últimas décadas. La podemos encontrar en formato digital mediante el siguiente enlace: http://www.dianova.es/images/pdf/publicaciones/Infonova/Infonova_27.pdf

 

 

 
 
Resumen
El incremento del juego en España ha sido vertiginoso desde su legalización en 1977. La aparición de los primeros jugadores patológicos después de su legalización ha ido seguida de un sostenido aumento de jugadores patológicos año tras año.
Para ello se contemplan diferentes aspectos que demuestran dicha evolución como pueden ser los criterios diagnósticos, la evolución de las leyes del juego, la epidemiología, las clasificaciones de los tipos de jugadores o el perfil de la mujer, entre otros.
 
 
 
 
 

 

Joana Calero Plaza doctora en Psicología y Directora del Máster en Educación y Rehabilitación en Conductas Adictivas de la Universidad Católica de Valencia, y Belén Jaurrieta Mutiloa Psicóloga y Alumna del Máster en Educación y Rehabilitación en Conductas Adictivas de la Universidad Católica de Valencia.

 
 
 
 
 
 

viernes, 5 de junio de 2015

¿Cómo saber si somos adictos al juego?Y ¿Cómo afrontar una adicción de juego patológico?

 

La adicción al juego, ludopatía o juego patológico, como también se le ha llamado, es un desorden adictivo caracterizado por la conducta descontrolada en relación al juego de azar. La inversión de tiempo, energía y dinero en las actividades de juego aumenta con el tiempo y la persona se va haciendo más dependiente del juego para enfrentar la vida diaria.

Características frecuentes:

  • Existe una obsesión continua por jugar y conseguir dinero para seguir jugando.
  • Tiende a jugar mayores cantidades de dinero o durante mayor tiempo del que había planeado antes de ir a jugar.
  • Tiene la necesidad de aumentar la cantidad o frecuencia de la apuesta para conseguir la satisfacción deseada.
  • Se siente intranquilo o irritable cuando no puede jugar.
  • Pierde constantemente dinero en el juego y regresa al día siguiente para intentar recuperarlo.
  • Sacrifica alguna actividad social, profesional o recreativa importante por dedicarle mayor tiempo al juego.
  • Frecuentemente utiliza el juego como una alternativa para escapar de los problemas.
  • Engaña a los miembros de la familia u otras personas para ocultar el grado de su problema para controlar el juego.
  • Puede cometer actos ilegales como falsificaciones, fraude, robo o abusos de confianza para financiar el juego.

¿Cómo afrontar una adicción de juego patológico?

  • Si existen indicios razonables de juego patológico, en caso de sospecha, acudir a profesionales especializados en adicciones.
  • Es difícil que un ludópata pueda dejar de jugar sin recibir ayuda, por mucha fuerza de voluntad que tenga o declare tener.
  • Muy pocas veces la ludopatía tiene una sola causa o circunstancia que la genere, por lo que requiere de la intervención de especialistas.
  • Es frecuente que el ludópata tenga ciertas características de personalidad inmadura, miedos, sentimientos de inferioridad y falta de responsabilidad.
  • La familia debe entender que se trata de una enfermedad y asumir la responsabilidad de acompañar y ayudar al paciente en el proceso de tratamiento.
  • Es importante tener en cuenta que ninguna persona se vuelve jugador patológico o compulsivo desde un inicio, y que es un hecho que nadie comienza a jugar con la intención de convertirse en un adicto.
  • De volverse un jugador patológico, al igual que la adicción a las drogas, la ludopatía se genera de una manera progresiva.

Tratamiento

El tratamiento debe ser realizado por un equipo multidisciplinario de profesionales en adicciones. Se realizan terapias individuales, de pareja, familia o grupo, según la evaluación específica del abordaje profesional de áreas de deterioro, la intensidad y gravedad de los síntomas y comportamientos, de los problemas físicos y repercusiones en estudios, familia, trabajo, vida social y problemas jurídicos y/o financieros.

jueves, 28 de mayo de 2015

Diez señales que le indican que su hijo puede estar drogándose

Es un hecho: los jóvenes son proclives a consumir drogas a edades cada vez más tempranas. A los 12 años, muchos escolares tienen su primer contacto con el cigarrillo y el alcohol.



Así lo demuestra el ‘Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar del 2011’, según el cual al menos el 12,1 por ciento de todos los estudiantes colombianos declaró en algún momento de su vida haber consumido sustancias de las llamadas ilícitas, como marihuana, cocaína, popper y disolventes.
Estos datos contrastan con la percepción que tienen los padres de sus hijos: la mayoría cree que ellos jamás probarían las drogas. Y refuerzan este pensamiento con la premisa de que, como los muchachos están “muy bien educados”, es difícil que tengan contacto con sustancias peligrosas.


Desafortunadamente, y tal como lo revelan las últimas encuestas en ese sentido, en más de la mitad de los casos los papás acaban enterándose del consumo de sus hijos cuando ya han avanzado en esta conducta.
Buscando llenar este vacío, la oficina UNODC, dentro de su campaña ‘Las drogas pueden cambiar tus planes: métele mente y decide’, pone en conocimiento de los padres una serie de señales que pueden evidenciar el uso de drogas. El objetivo es que, de presentarse el caso, las familias puedan reaccionar bien y a tiempo.


1. Cambio abrupto de amigos. Es muy importante tener en cuenta esta situación, sobre todo si las nuevas amistades presentan comportamientos inusuales o muy diferentes de los que caracterizaban a su hijo.
2. Gastos misteriosos. Cuando los gastos sean excesivos, sin que exista evidencia de en qué se invirtió, los papás deben abrir los ojos porque algo puede estar pasando.
3. Pérdida de objetos o dinero de la casa. Este indicio es importantísimo: como los jóvenes no tienen dinero, echan mano de lo ajeno para conseguir lo que quieren.
4. Cambios de hábitos. Si de la noche a la mañana un adolescente deja de hacer deporte, empieza a interesarse por la vida nocturna, cambia los horarios de alimentación de manera brusca o tiende a encerrarse, préstele atención.
5. Fluctuaciones en el estado de ánimo. Esté atento si su hijo pasa de la tranquilidad a la agresividad, irritabilidad o al mal genio de manera casi inexplicable. Aunque estos cambios pueden ser comunes en los adolescentes, en caso de que se vuelvan persistentes présteles atención.
6. Mentiras frecuentes. Si el joven presenta inconsistencias al preguntarle con quién estaba o qué estaba haciendo, indague sobre esta situación, sobre todo si se vuelve una conducta repetitiva.
7. Descuido personal. Ojo a los cambios bruscos en los hábitos de aseo y al desarreglo; algunos jóvenes prefieren guardar el dinero que les puede llegar para no invertir ni siquiera en ropa.
8. Bajo rendimiento escolar o deserción. Esta es una señal vital, sígale la pista, sobre todo si tradicionalmente su rendimiento había sido bueno.
9. Periodos inexplicables de enfermedad. Los jóvenes pueden buscar incapacidades por salud para invertir el tiempo en otra cosa.
10. Ruptura de vínculos familiares. Aunque es algo común en los adolescentes, por lo menos se mantienen algunos lazos, pero la pérdida de todos es una señal importante de alarma.
(Fuente: libro ‘Profesión papás’, de Augusto Pérez, Ph. D. en drogadicción, director de la Fundación Nuevos Rumbos.)

¿Qué hacer?

Prepárese. Independientemente de la educación de su hijo, usted debe estar preparado para hablar con él del tema a partir de los 11 años y de manera seria.
Información. Tenga claro que mientras sus hijos no sean mayores de edad, usted debe saber siempre dónde y con quién están. Eso debe ser una exigencia permanente.
Confronte. Si tiene sospechas o dudas, no se quede callado; siéntese inmediatamente con su hijo y confróntelo sin agresividad, simplemente charlando.
Actúe. Si sus sospechas se incrementan, encuentra señales de consumo o la parafernalia utilizada con ese fin, mándele hacer un examen toxicológico.
Inventario. Haga una lista de los amigos, los gastos, actividades y rendimiento académico del joven para hacerle un seguimiento permanente.
No se apresure. Si tiene que tomar decisiones frente a tratamientos por certezas de consumo, consulte a una persona experimentada en este tema. Recuerde que un médico general o un psicólogo no necesariamente saben cómo ayudar.
Revise. No lleve directamente a su hijo a los centros de tratamiento. Primero solicite explicación en detalle de los modelos de intervención, de las reglas de funcionamiento y verifique si cumple con los estándares éticos internacionales.
Denuncie. Cuénteles a las autoridades si encuentra personas cercanas que están induciendo el consumo o promueven la venta de estas sustancias; también si halla sitios con ofertas de tratamientos sospechosos.

lunes, 25 de mayo de 2015

¿Cómo prevenir la adicción a las redes sociales en jóvenes y adolescentes?


¿Cómo prevenir la adicción a las redes sociales en jóvenes y adolescentes?

Por Enrique Echeburúa, Profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

El atractivo de las redes sociales y de los WhatsApp

Las redes sociales y los sistemas de mensajería son atractivos para los jóvenes porque su sistema de funcionamiento implica la respuesta rápida, las recompensas inmediatas y la interactividad. El uso, en principio,  es positivo, siempre que  no se dejen de lado el resto de las actividades propias de una vida normal (estudiar, hacer deporte, practicar las aficiones, salir con los amigos o relacionarse con la familia). Otra cosa es cuando el abuso de las redes sociales provoca aislamiento en la vida real, induce ansiedad, afecta a la autoestima y le hace perder a la persona su capacidad de autocontrol.
Las motivaciones  para tener cuenta en las redes sociales virtuales (Twitter o Facebook) son múltiples: ser visibles ante los demás, reafirmar la identidad ante el grupo, estar conectados a los amigos o intercambiar fotos, vídeos o música. El anonimato produce terror, del mismo modo que asusta la soledad. Hay jóvenes que  pueden incluso creerse populares porque tienen listas de amigos o seguidores en las redes sociales.
A su vez, el WhatsApp ha adquirido una enorme popularidad como medio de mensajería inmediata, facilitado por su gratuidad. Sin embargo, puede crear problemas en la comunicación, por ejemplo de exclusión social (si no se le integra a una persona en un grupo), de vulneración de la intimidad  (por las posibilidades del copia y pega) o incluso de malentendidos. Así, se puede llegar a discusiones e incluso enfados por no entender el tono irónico o controlador de un mensaje. Asimismo se pueden desarrollar conductas controladoras porque se sabe si una persona ha leído el mensaje, si está en línea o a qué hora se ha conectado por última vez, lo que deja una huella fácil de seguir.

Adicción a las redes sociales

Cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicción, sin que exista necesariamente una droga de por medio. La adicción es una afición patológica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses. En concreto, la interferencia grave en la vida cotidiana de un joven o adolescente, a nivel familiar, escolar, social o de salud, es lo que define a una conducta como adictiva.
Así, se instaura una adicción cuando la utilización de las redes sociales supone una pérdida de control, una absorción a nivel mental y una alteración negativa en el funcionamiento diario del joven. El adicto disfruta de los beneficios de la gratificación inmediata, pero no repara en las posibles consecuencias negativas a largo plazo. Por ello, el abuso de las redes sociales virtuales puede facilitar el aislamiento, el bajo rendimiento, el desinterés por otros temas e incluso los cambios de conducta (por ejemplo, la irritabilidad), así como el sedentarismo e incluso la obesidad.
La adicción acaba por consolidarse cuando se produce un uso abusivo descontrolado, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión, irritabilidad) ante la pérdida temporal de conexión, se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión a las redes sociales para sentirse satisfecho) y de ahí derivan consecuencias negativas para la vida cotidiana en el ámbito de la salud, la familia, la escuela y las relaciones sociales.
De este modo, conectarse a la Red siempre que sea posible, meterse en Internet nada más levantarse y ser lo último que se hace antes de acostarse, así como reducir el tiempo de las tareas cotidianas, tales como comer, dormir, estudiar o  charlar con la familia, configuran el perfil de un joven adicto a las redes sociales. Más que el número concreto de horas conectado, lo determinante es el grado de interferencia negativa en la vida cotidiana.
En concreto, los adolescentes constituyen un grupo de riesgo porque tienden a buscar sensaciones nuevas y son los que más se conectan a Internet, además de estar más familiarizados con las nuevas tecnologías.
Hay veces, sin embargo, en que en la adicción subyace un problema de personalidad: timidez excesiva, baja autoestima o rechazo de la imagen corporal, por ejemplo. A su vez, los problemas psiquiátricos previos (depresión o fobia social) aumentan el riesgo de engancharse a las redes sociales. En estos casos el abuso de Internet es como el humo que denota la existencia de un fuego más o menos próximo (un problema de personalidad o un trastorno mental), que es lo que realmente hay que tratar.

Estrategias preventivas en el medio educativo y en el ámbito familiar

En general, hay que enseñar a los jóvenes y adolescentes a hacer un uso razonable de las nuevas tecnologías. Para ello, especialmente en el ámbito de la infancia, los padres deben establecer, de común acuerdo con sus hijos, un horario razonable de las distintas tareas a realizar, limitar el tiempo de conexión a Internet (unas 1,5 horas diarias, con excepciones los fines de semana) y revisar los contenidos, lo que resulta más sencillo cuando se ubican los ordenadores en lugares comunes (el salón de la casa, por ejemplo).
Es una función fundamental de los padres y educadores educar a los jóvenes en la valoración y protección de su intimidad, lo que implica enseñarles a no exponer datos personales ni fotografías comprometedoras. Algunos adolescentes acceden a desvelar su intimidad por la presión del grupo, el sentimiento de pertenencia o el deseo de transgredir las normas. Y en el caso de que el sistema preventivo haya fallado, hay que darles seguridad para que, si existe un problema, los jóvenes acudan en busca de ayuda ante los padres o educadores
Asimismo es conveniente que los padres participen activamente en la relación de sus hijos con Internet. Ello significa que deben estar con ellos en la Red, saber por dónde navegan e interactuar con ellos en su mismo lenguaje. Por ello, es conveniente la alfabetización digital de los educadores.
Por otra parte, los padres y educadores deben ayudar a los adolescentes a desarrollar la habilidad de la comunicación cara a cara, lo que, entre otras cosas, supone:
  1. Limitar el uso de aparatos y pactar las horas de uso del ordenador.
  2. Fomentar la relación con otras personas.
  3. Potenciar aficiones tales como la lectura, el cine y otras actividades culturales.
  4. Estimular el deporte y las actividades en equipo.
  5. Desarrollar actividades grupales, como las vinculadas al voluntariado.
  6. Estimular la comunicación y el diálogo en la propia familia.

A modo de conclusiones

Los jóvenes obtienen un nivel global de satisfacción en la vida  que deriva de fuentes diversas, tales como la familia, la pareja, los estudios, las amistades o sus aficiones. Cuando una persona no consigue diversificar sus fuentes de satisfacción o se siente profundamente insatisfecha en algunas de ellas, puede recurrir al mundo virtual en un intento de buscar una compensación de lo que no tiene en el mundo real.
A su vez, el abuso de las redes sociales es un fenómeno que puede denotar la existencia de otras alteraciones (personales o familiares) que hay que saber detectar adecuadamente para abordar el problema en conjunto.
Al margen de la vulnerabilidad psicológica previa, el abuso de las redes sociales puede provocar una pérdida de habilidades en el intercambio personal (la comunicación personal se aprende practicando), desembocar en una especie de analfabetismo relacional y facilitar la construcción de relaciones sociales ficticias.
En resumen, las personas deben aprender a integrar las redes sociales virtuales con las relaciones sociales reales. La riqueza de la comunicación interpersonal requiere de un contacto cara a cara si no se quiere construir relaciones sociales ficticias que antes o después acaban por derrumbarse.
 

El autor de este artículo


Enrique Echeburúa es catedrático de Psicología Clínica en la Universidad del País Vasco y miembro de la Academia Vasca de las Ciencias, las Artes y las Letras (Jakiunde). Ha escrito diversos libros sobre violencia contra la pareja y adicciones (ludopatía, alcoholismo y adicciones sin drogas) e innumerables artículos sobre distintos tipos de violencia

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Cuáles son las Consecuencias de las Sustancias Adictivas?

El abuso de sustancias es una enfermedad crónica que puede tener un impacto devastador en la vida social, laboral y familiar de las personas. Existen muchas sustancias adictivas (legales e ilegales), sin embargo, todas tienen las mismas consecuencias. El abuso de sustancias también coexiste con muchas enfermedades mentales, como depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar y trastornos de ansiedad.

Sustancias Adictivas  
Alcohol
Efectos a Corto plazo
Pérdida de la inhibición, Sedación, Impotencia, Infertilidad, Defectos congénitos (si se consume alcohol durante el embarazo). Muerte accidental (por ejemplo, por imprudencia al conducir)
Posibles Consecuencias
Depresión, Enfermedad cardíaca, Envejecimiento prematuro, Daño hepático, Dependencia física, Convulsiones de abstinencia, pérdida de la memoria, alucinaciones


Sustancias Adictivas  
Alucinógenos LSD, "Éxtasis"
Efectos a Corto plazo
Euforia, Alucinaciones, Pérdida del apetito, Distorsión del tiempo y de la percepción, Deshidratación, Fiebre extrema
Posibles Consecuencias
Dependencia física, Escenas retrospectivas, Psicosis, Insuficiencia renal, Insuficiencia cardíaca, Muerte


Sustancias Adictivas
   Heroína
Efectos a Corto plazo
Episodio breve de placer, Somnolencia, Disminución de la frecuencia respiratoria, Sensación de pesadez en los brazos o piernas, Náuseas, vómitos, Picazón intensa, Aborto espontáneo, Síntomas de abstinencia, Escalofríos, Náuseas / diarrea, Dolores musculares, Escurrimiento nasal / ocular, Sudoración, Insomnio
Posibles Consecuencias
Dependencia física, Infección por el VIH (heroína inyectable), Hepatitis B (heroína inyectable), Hepatitis C (heroína inyectable), Daño cardíaco, Daño pulmonar, Problemas hepáticos / renales, Daño cerebral, Infección bacterial, abscesos, Artritis


Sustancias Adictivas Inhalantes
Pegamento, Solventes de pintura, Corrector líquido, Gas para encendedores
Efectos a Corto plazo
Euforia rápida, Somnolencia, Desinhibición, Mareos, Agitación, Náuseas, Vómitos
Posibles Consecuencias
Dependencia Física, Insuficiencia cardíaca, Pérdida del conocimiento, Asfixia, Muerte, Daño nervioso permanente


Sustancias Adictivas
  Marihuana
Efectos a Corto plazo
Problemas de memoria, Latidos cardíacos rápidos, Aumento de la presión arterial, Problemas de concentración, juicio y percepción
Posibles Consecuencias
Dependencia física, Depresión, Problemas pulmonares crónicos.


Sustancias Adictivas 
Nicotina Tabaco de mascar, Cigarrillos, Cigarros
Efectos a Corto plazo
Movimientos bruscos, Complicaciones en el embarazo, Reacción de abstinencia, Irritabilidad, Insomnio, Ansiedad, Depresión, Enojo, Ansias, Aumento del apetito
Posibles Consecuencias
Dependencia física, Depresión, Cáncer de pulmón, Ataques cardíacos, Enfisema, Presión arterial alta, Úlceras, Cáncer oral, Muerte.


Sustancias Adictivas Sedantes
  Píldoras para dormir, Medicamentos contra la ansiedad, Depresores del sistema nervioso central
Efectos a Corto plazo
Sedación, Problemas de memoria, Coordinación deficiente, Disminución de la frecuencia respiratoria, Defectos congénitos (embarazo)
Posibles Consecuencias
Dependencia física, Muerte, Convulsiones.


Sustancias Adictivas Estimulantes
Anfetaminas, Cocaína, Crack
Efectos a Corto plazo
Exaltación del estado de ánimo, Actitud alerta, aumento de la atención, Aumento de la frecuencia cardíaca, la presión arterial o la frecuencia respiratoria, Complicaciones en el embarazo (aborto espontáneo, partos de feto muerto, bajo peso al nacer, discapacidades de la niñez)
Posibles Consecuencias
Depresión, Convulsiones, Derrames, Ataques cardíacos, Ansiedad, Cambios en el comportamiento (paranoia, psicosis, agitación, violencia), Muerte

Leyendas *Los sedantes, cuando se recetan y usan de manera apropiada para tratar diversas condiciones, no son adictivos. Estos agentes se deben usar por períodos cortos a fin de evitar la adicción y el abuso.
**Los estimulantes, cuando se recetan y usan de manera apropiada para tratar trastornos como el trastorno de déficit atencional con hiperquinesia, no son adictivos.

Estrategias Útiles

Si usted sospecha que tiene problemas con las sustancias, existen varias opciones de tratamiento. El primer paso es reconocer que tiene un problema y buscar ayuda lo antes posible.

  • Converse sobre el problema con alguien en quien confíe y que lo pueda apoyar durante el proceso de recuperación.
  • Evite a personas que lo animan a abusar de sustancias o limite el tiempo que pasa con ellas o a personas que ven la adicción como un problema moral o de "debilidad".
  • Busque ayuda profesional. Su médico de familia, sus proveedores de cuidado de la salud mental (psiquiatras, terapeutas), los trabajadores sociales y su empresa pueden orientarlo durante el proceso de recuperación.
  • Busque a otras personas que se están recuperando. Existen muchos Programas de 12 Pasos, como Alcohólicos Anónimos que brindan apoyo y orientación a los alcohólicos en recuperación.
  • Además de las terapias conductuales, pueden existir medicamentos disponibles para tratar el abuso de sustancias. Los ejemplos incluyen la terapia de reemplazo de la nicotina para la adicción a la nicotina. Converse con su médico o con su farmacéutico sobre estas opciones.






viernes, 15 de mayo de 2015

NUEVA DROGA SINTÉTICA

El pasado mes de abril de 2015 el Departamento de Policía de Fort Lauderdale y la Oficina del Sheriff de Broward en Fort Lauderdale en el Estado de la Florida (EEUU), han lanzado una alerta sobre la aparición y la incautación de una nueva droga sintética llamada “FLAKKA”, la cual relacionan con el incremento en el número de incidentes violentos en el Estado de La Florida.

Características químicas

Esta es una droga sintética estimulante que pertenece a la clase de las catinonas. Su nombre químico es α-Pyrrolidinopentiophenone (alpha-pyrrolidinovalerophenone, α-PVP, alpha-PVP) y fue desarrollada inicialmente en la década de 1960.
                                                                           Fórmula estructural
imagen

Acción toxicológica

Aunque el mecanismo específico de daño toxicológico de esta droga no es conocido con exactitud, se considera que actúa inhibiendo la recaptación de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina en el espacio intersináptico aumentando su vida media en este lugar, lo cual explica su potente efecto psicoestimulante caracterizado por un cuadro psicótico con alucinaciones, paranoia, delirio extremo e hiperestimulación generalizada; la intoxicación aguda y sobredosis se ha relacionado con incremento de casos de muerte asociadas a suicidio. Este mecanismo de toxicidad es similar al que ocurre con la sustancia metilendioxipirovalerona (MDPV), la cual es conocida como la “droga caníbal”.

Estado legal

En enero de 2014 esta droga fue incluida en la lista I de drogas controladas por la DEA de los Estados Unidos.
En esta lista se incluyen aquellas sustancias que se definen como medicamentos sin uso médico actualmente aceptado, pero que tienen. Dentro de esta lista están incluidas drogas como heroína, LSD, éxtasis y metacualona entre otras.

Biomonitoreo

La droga α-Pyrrolidinopentiophenone o “flakka” puede ser identificada y cuantificada en diversos medios biológicos como sangre, plasma y orina.
La cromatografía de gases acoplada a detector de masas es la técnica confirmatoria indicada para casos forenses o en situaciones de hospitalización de un paciente con cuadro de intoxicación aguda o de sobredosis grave.
Los niveles aceptados para esta sustancia en sangre son:
  • Uso lúdico o abuso: 10–50 microgramos/litro (μg/L)
  • Mayor a 100 microgramos/litro (μg/L) en pacientes con intoxicación aguda.
  • Concentraciones mayors a 300 microgramos/litro (μg/L) en pacientes con sobredosis.